El error más grande lo cometemos cuando,
por temor a equivocarnos,
nos equivocamos dejando de arriesgar en el viaje hacia nuestros objetivos. No se equivoca el que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas;
se equivoca aquel que, por temor a equivocarse, no camina. No se equivoca el que busca la verdad y no la encuentra;
se equivoca el que, por temor a errar, deja de buscarla.
No se equivoca e
l que expresa lo que siente y es recha
zado; se equi
voca el que, por miedo a ser rechazado, deja de expresarse. No se equivoca el que comienza a cambiar dando pequeños pasos;
se equivoca el que, por tratar de dar un giro total a su vida, nunca da el primer paso que inicia el camino. No se equivoca el que pierde su vida por jugarla en serio;
se equivoca el que, por temor a perderla, la pierde en vano sin jugarse nunca.¿Cuanta verdad no?